Seleccionar página

Avances en terapia génica. Nuevas vías de investigación para el síndrome de Usher tipo 1B y la enfermedad de Stargardt

por | Oct 14, 2026 | Ensayos clínicos | 0 Comentarios

La empresa biotecnológica AAVantgarde Bio ha presentado nuevos datos sobre dos terapias génicas experimentales dirigidas a enfermedades hereditarias de la retina: El síndrome de Usher tipo 1B y la enfermedad de Stargardt. Los resultados se dieron a conocer en el congreso europeo de especialistas en retina EURETINA 2026, celebrado en Viena del 1 al 4 de octubre.

Ambos proyectos buscan abordar la causa genética de estas enfermedades, aunque se encuentran en diferentes fases de desarrollo.

Síndrome de Usher tipo 1B, primeros resultados en personas

La compañía ha presentado nuevos datos del estudio clínico LUCE-1, que evalúa una terapia génica experimental denominada AAVB-081 en personas adultas con síndrome de Usher tipo 1B.

Esta enfermedad está causada por alteraciones en el gen MYO7A y puede provocar pérdida auditiva y deterioro progresivo de la visión debido a la retinosis pigmentaria.

Uno de los retos de la terapia génica para esta enfermedad es que el gen MYO7A es demasiado grande para introducirlo completo en un único vehículo de transporte genético convencional. La estrategia de AAVantgarde consiste en utilizar dos vehículos virales modificados que permiten reconstruir la información genética necesaria dentro de las células.

En el estudio participaron 15 personas, distribuidas en tres grupos que recibieron diferentes dosis del tratamiento. Los resultados de seguridad se analizaron en todos los participantes, mientras que los primeros datos sobre la función visual correspondían a quienes llevaban al menos seis meses de seguimiento.

¿Qué resultados se han observado?

Según los datos presentados, hasta el 3 de agosto de 2026 no se habían registrado efectos adversos graves ni problemas de toxicidad que obligaran a limitar la dosis. La inflamación ocular observada fue limitada y respondió al tratamiento con corticoides.

En cuanto a la visión, entre las 12 personas de los dos grupos de dosis más bajas y medias que contaban con al menos seis meses de seguimiento:

  • Siete mejoraron al menos una línea en una prueba de agudeza visual con la mejor corrección óptica.

  • Cuatro de ellas mejoraron al menos dos líneas en esa misma prueba.

  • Seis mejoraron al menos una línea en una prueba de visión con poca luz, y cuatro de estas personas mejoraron al menos tres líneas.

  • También se observaron señales favorables en otras pruebas que evalúan la estabilidad de la mirada y la sensibilidad de diferentes zonas de la retina.

Estos resultados son preliminares y será necesario seguir a los participantes durante más tiempo para conocer mejor la evolución de la visión y la duración de los posibles beneficios.

Enfermedad de Stargardt, avances antes de los ensayos en personas

La segunda terapia presentada, denominada AAVB-039, está dirigida a la enfermedad de Stargardt tipo 1, causada por alteraciones en las dos copias del gen ABCA4.

Esta enfermedad afecta a la retina y puede provocar una pérdida progresiva de la visión central, dificultando actividades como leer o reconocer caras.

Al igual que ocurre con MYO7A, el gen ABCA4 es demasiado grande para introducirlo completo en un único vehículo de terapia génica convencional. Para superar esta dificultad, AAVantgarde utiliza dos vehículos que transportan partes del material genético y permiten reconstruir la proteína ABCA4 completa dentro de las células de la retina.

¿Qué se ha conseguido hasta ahora?

Los resultados presentados proceden principalmente de estudios preclínicos, es decir, investigaciones realizadas en animales antes de evaluar el tratamiento en personas.

En modelos de ratón, cerdo y primates no humanos, los investigadores observaron que:

  • Era posible producir la proteína ABCA4 completa en las células de la retina.

  • En un modelo de cerdo, se redujo la acumulación de lipofuscina, una sustancia que puede acumularse en la retina y contribuir a su deterioro en la enfermedad de Stargardt.

  • En los estudios realizados en primates, una proporción elevada de los fotorreceptores —las células que captan la luz— recibió los dos componentes necesarios para reconstruir la información genética.

  • Los efectos oculares descritos fueron, en general, leves y transitorios, aunque también se observaron algunos cambios temporales en las pruebas de funcionamiento de la retina.

Estos resultados ayudan a valorar si la estrategia puede funcionar y si presenta un perfil de seguridad adecuado. Sin embargo, los resultados obtenidos en animales no permiten asegurar que el tratamiento vaya a ser eficaz o seguro en personas.

¿En qué fase se encuentra el tratamiento?

El programa incluye dos estudios. El primero, llamado STELLA, estudia la evolución natural de la enfermedad de Stargardt y ya ha completado la participación prevista de 150 pacientes. Este tipo de investigación permite conocer mejor cómo progresa la enfermedad y disponer de información útil para evaluar futuros tratamientos.

El segundo, denominado CELESTE, es un ensayo clínico de fase 1/2 que estudia por primera vez la terapia AAVB-039 en personas con enfermedad de Stargardt causada por variantes patogénicas en ambas copias del gen ABCA4. Su objetivo es evaluar principalmente la seguridad del tratamiento y obtener los primeros datos sobre su posible efecto. Según la información presentada por la compañía, el ensayo está reclutando participantes en Estados Unidos, Reino Unido y Europa.

¿Qué significan estos avances para las personas afectadas?

Los dos programas exploran una estrategia de terapia génica diseñada para superar una de las dificultades de algunas enfermedades hereditarias de la retina: el gran tamaño de los genes responsables.

Los resultados del estudio LUCE-1 ofrecen las primeras señales de posible mejora visual en personas con síndrome de Usher tipo 1B tratadas con AAVB-081. Por su parte, AAVB-039 ha mostrado resultados preclínicos que respaldan su evaluación clínica para la enfermedad de Stargardt.

Aunque son avances relevantes en la investigación, ambos tratamientos siguen en desarrollo. Será necesario disponer de más datos y un seguimiento más prolongado para determinar sus beneficios, sus riesgos y qué personas podrían beneficiarse de ellos.

Para las personas con enfermedades raras oculares y sus familias, seguir de cerca estos estudios permite conocer las líneas de investigación que están avanzando y las posibilidades que podrían explorarse en el futuro.

Puedes leer la noticia original aquí