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Conoce las Enfermedades
Raras Oculares más prevalentes
y el diagnostico genético

Chico en una revisión ocular

Las enfermedades raras oculares afectan a uno de nuestros principales sentidos,
la vista, y suponen un gran impacto en la calidad de vida de las personas que
conviven con ella. Se trata de la principal causa de discapacidad visual en gente joven y
por ello es importante poder diagnosticarlas de forma temprana y precisa, a fin de conocer
el pronóstico y poder ofrecer un adecuado tratamiento y seguimiento especializado.

La baja prevalencia de las enfermedades raras oculares (afectan a menos de 5 de cada
10.000 personas) y el poco conocimiento que existe sobre ellas, tanto por parte
de los profesionales sanitarios como del propio paciente, dificulta el acceso a un diagnóstico
y adecuado tratamiento. Actualmente, desde la aparición de los primeros síntomas
hasta la obtención del diagnóstico de una enfermedad rara transcurre una media de 5 años
y en el 20% de los casos pueden llegar a transcurrir hasta 10 o más años1.

Por ello, desde ONERO destacamos la importancia de realizar revisiones oftalmológicas de forma periódica
para poder detectar cuanto antes cualquier enfermedad rara ocular

enfermedades raras oculares más prevalentes

Acromatopsia

La acromatopsia (ACHM) se caracteriza por agudeza visual reducida, nistagmo
pendular, aumento de la sensibilidad a la luz (fotofobia), pequeño escotoma central y pérdida
reducida o total de la capacidad para discriminar colores. La mayoría de individuos
que la sufren tienen ACHM total, con ausencia completa de actividad
en los tres tipos de conos. En raras ocasiones, los individuos presentan ACHM incompleta
con síntomas similares, pero generalmente menos graves.

La prevalencia estimada en todo el mundo es de 1 de cada 30.000 a 1 de cada 50.0002.

Albinismo ocular

Condición genética en la que los ojos presentan una disminución de pigmento,
mientras que la piel permanece con una coloración normal o casi normal. Se manifiesta
con un iris translúcido o en menor caso rosado (la luz pasa directo hacia la retina).

Las personas con albinismo ocular padecen vista muy reducida, carencia de perspectiva, carencia del sentido
de la ubicación, estrabismo y nistagmo (movimiento involuntario e incontrolable de los ojos).

Afecta a 1 de cada 17.000 niños en el mundo3.

Amaurosis congénita de leber (ACL)

La Amaurosis congénita de Leber (LCA) es una enfermedad degenerativa que ocasiona
una pérdida severa de la visión. Generalmente, se presenta al nacer o muy poco
después. Así, un bebé con ACL suele presentar una visión muy reducida, aunque la retina
aparezca normal. En unos pocos meses suelen aparecer movimientos involuntarios
y repetidos de los ojos y se suelen agravar los problemas visuales.

Tiene grandes similitudes con la retinosis pigmentaria (RP) y algunos sectores de oftalmología
la consideran una forma de RP precoz. En común con la RP, es una condición progresiva que también
tiene distintas formas, cada una de ellas con diferentes causas genéticas. La mayoría de las
personas con ACL desarrollan pigmentación de la retina y nervios ópticos palidecidos a lo largo del
tiempo que se parecen a los cambios observados en enfermos de RP.

El tipo de herencia de ACL es autosómica recesiva. La prevalencia de la ACL es de
1 de cada 50.000 a 1 de cada 33.000 y explica el 5% de todas las distrofias retinianas y el 20% de los casos
de ceguera en niños en edad escolar.

Aniridia

Enfermedad de herencia autosómica dominante, crónica, y generalmente afecta
a ambos ojos. Se debe a una mutación que impide el correcto desarrollo del globo ocular
durante las primeras semanas de gestación.

Afecta aproximadamente a 1 de cada 80.000 personas.

A lo largo de la vida puede producir diversos grados de incapacitación visual.
Los síntomas más habituales producidos por la aniridia son baja visión, deslumbramiento, fotofobia
y la apariencia externa de un ojo con pupila de gran tamaño y de forma irregular4.

Coroideremia

La coroideremia es una enfermedad degenerativa de la retina que se caracteriza por una
atrofia casi total de la coroides, del epitelio pigmentario y de la retina.

Sus manifestaciones clínicas son similares a las de la retinosis pigmentaria. Así, aparece una pérdida de la visión
nocturna, disminución del campo visual, acumulaciones de pigmento en el fondo
de ojo y un electrorretinograma anómalo desde las fases precoces. Estas manifestaciones
clínicas pueden presentar una gran variabilidad, lo que complica el diagnóstico, especialmente en
fases tempranas de la enfermedad.

Se trata de una enfermedad de herencia ligada a X, por lo que generalmente afecta a varones
(aproximadamente 1 de cada 50.000 varones) mientras que las mujeres son portadoras.

Distrofias de conos y conos-bastones

Las distrofias de conos y conos-bastones son un grupo de enfermedades hereditarias de retina,
muy similares a la retinosis pigmentaria. Afectan a 1 de cada 40.000 nacimientos. La base genética
y el tipo de herencia es heterogéneo pudiendo estar implicados diferentes genes anómalos. La herencia
puede ser de tipo autosómico dominante, autosómico recesivo o ligada al sexo.

Los primeros síntomas aparecen entre los 10 y 30 años y afectan a ambos ojos. Éstos consisten en una
disminución progresiva de la agudeza visual, dificultad para la percepción de los colores
(discromatopsia) y fotofobia. Posteriormente aparece ceguera nocturna y pérdida progresiva de
la visión central, manteniéndose en principio el campo periférico aunque acaba también por perderse.
Evoluciona a ceguera legal con más rapidez que otras formas de retinosis pigmentaria.

Las anomalías de visión están causadas por afectación de la retina, donde se producen acumulación
de pigmentos, especialmente en la región de la mácula, que es la zona de la retina con mayor
sensibilidad. Estas anomalías afectando a las células fotorreceptoras principalmente a los conos y de forma secundaria
a los bastones, estas células pierden su función causando la deficiencia de agudeza visual.

Distrofias hereditarias de la retina

Las DHR son un conjunto de enfermedades de origen genético
y por tanto hereditarias, causadas por la afectación primaria de los fotorreceptores y/o del
epitelio pigmentario de la retina. En su mayoría son degenerativas y de curso progresivo careciendo
de tratamiento en la actualidad.

Son responsables del 5% de la ceguera en el mundo occidental, siendo la causa más común de pérdida
de visión en la infancia y juventud. Se conocen más de 250 genes responsables de estas
patologías, y se estima que aún quedan muchos más por descubrir, lo que hace que el diagnóstico
molecular de las mismas sea complejo.

La mayoría de las DHR son extremadamente raras, sin embargo, en su conjunto, afectan a 1 de cada 3000
personas. La más frecuente de todas ellas es la retinosis pigmentaria (85%).

Enfermedad de behçet

Síndrome que se caracteriza por la inflamación de los vasos sanguíneos
y que causa problemas en muchas partes del cuerpo, entre ellos los ojos que se ven
afectados en un 25 a 75% de los pacientes. La manifestación ocular más frecuente
es la uveítis o iridociclitis recidivante que se manifiesta con dolor, fotofobia y ojos rojos.

En España la prevalencia es de 5 a 10 casos por 100.000 habitantes7.

Enfermedad de best

La enfermedad de Best, también conocida como la Distrofia Macular Viteliforme, es una forma
hereditaria de degeneración macular caracterizada por una pérdida de la visión central.

La enfermedad de Best afecta a la mácula, la parte central de la retina responsable de la agudeza visual
y de la percepción de colores. Se suele diagnosticar durante la infancia o la adolescencia.
La pérdida visual no siempre afecta a ambos ojos de la misma manera.

El patrón de herencia de la enfermedad de Best es autosómico dominante.

Enfermedad de stargardt

La enfermedad de Stargardt o degeneración macular juvenil, es una degeneración
macular hereditaria que se caracteriza por una reducción de la visión central que de forma
lenta y progresiva, llega a ocasionar una gran disminución de la agudeza visual.

Por lo general, la enfermedad se presenta en las primeras dos décadas de vida, aunque
los síntomas también pueden aparecer durante la edad adulta y hasta la séptima
década. A pesar de que la progresión y la gravedad de la enfermedad varían ampliamente,
se caracteriza habitualmente por una pérdida progresiva de la visión central que
causa visión borrosa y, ocasionalmente, por una dificultad creciente para adaptarse a la oscuridad.
La visión periférica es generalmente normal. La mayoría de las personas afectadas también
tiene afectada la visión del color y la fotofobia también puede estar presente.

Se hereda de forma autosómica recesiva en el 90% de los casos y su prevalencia se estima en
1 de cada 8.000 a 1 de cada 10.000 personas. Ambos sexos se ven igualmente afectados.

Glaucoma congénito

El glaucoma congénito (GC) es la forma más común de glaucoma en la primera infancia.
La prevalencia estimada en Europa es de 1 de cada 27.800 nacimientos. Normalmente los varones
están más afectados que las mujeres y la enfermedad es bilateral en el 70 – 80% de los casos.

El diagnóstico se realiza habitualmente durante el primer año de vida, aunque
la edad de aparición se puede retrasar hasta el inicio del periodo adulto. La tríada clásica
está formada por epífora, blefaroespasmo y fotofobia.

Los niños/as afectados/as presentan los ojos rojos y llorosos, las córneas opacas y
agrandamiento ocular a causa la elongación del ojo inmaduro por la elevada presión intraocular.
A partir de los 3 años desarrollan miopía progresiva y pérdida de campo gradual. Si no
se trata, el GC lleva indefectiblemente a la ceguera.

Neuropatía óptica hereditaria de leber (LHON)

Es una enfermedad mitocondrial neurodegenerativa que afecta al nervio óptico y que se caracteriza
por la pérdida de la visión central (ceguera) y atrofia (degeneración) óptica en adultos jóvenes que son
portadores de la mutación genética. La ceguera afecta ambos ojos (bilateral), es repentina, y puede
darse también dolor de cabeza. En algunos casos hay señales y síntomas adicionales, como temblores,
problemas de movimiento, alteraciones en el sistema de conducción del corazón y síntomas parecidos a los
de una enfermedad llamada esclerosis múltiple (estos casos se conocen como Enfermedad de Leber “Plus”).

Tiene una prevalencia estimada en torno a 1 de cada 15.000 y 1 de cada 50.000 en todo el mundo12.

Retinosis pigmentaria

La retinosis pigmentaria (RP) es un grupo de distrofias hereditarias de la retina producidas
por la muerte progresiva de los fotorreceptores, que afecta inicialmente a los bastones,
aunque en fases avanzadas también los conos se degeneran. Es la más frecuente de las enfermedades
hereditarias de la retina, afectando alrededor de 1 de cada 3.700 personas.

Los síntomas principales son la ceguera nocturna y la reducción concéntrica del campo visual (visión túnel);
también produce fotofobia y en fases avanzadas disminución progresiva de la agudeza visual.
Existen principalmente tres patrones de herencia de la Retinosis Pigmentaria: autosómico
recesivo, autosómico dominante y ligado al X.

En torno al 20 o 30% de los casos de Retinosis Pigmentaria son sindrómicas y se acompañan
de afectación de otros órganos (sordera, retraso intelectual, alteraciones renales…)13

Síndrome de bardet-biedl

El síndrome de Bardet-Biedl es un tipo de retinosis pigmentaria sindrómica, con
una prevalencia de aproximadamente 1 de cada 150.000 individuos.

El fenotipo es característico y asocia Retinosis Pigmentaria con obesidad, discapacidad intelectual
o retraso psicomotor leve, polidactilia axial, hipogenitalismo y anomalías renales que conducen a la
insuficiencia renal. El síndrome puede deberse a mutaciones en al menos 17 genes.

Síndrome de usher

El síndrome de Usher (USH) es una enfermedad autosómica recesiva caracterizada
por pérdida auditiva y retinosis pigmentaria.

Es la más frecuente de las retinosis pigmentarias sindrómicas. Su prevalencia es de alrededor de 4,8 de
cada 100.000
habitantes en Europa y representa aproximadamente el 50% del total de casos de
sordo-ceguera hereditarios. Se han descrito tres subtipos clínicos denominados USH tipo 1 (USH1),
USH tipo 2 (USH2) y USH tipo 3 (USH3). Estos son definidos de acuerdo con la gravedad del deterioro auditivo,
la presencia o ausencia de disfunción vestibular, y la edad de inicio de la Retinosis Pigmentaria

Síndrome Warg

Es un tarstorno genético poco frecuente cuyos afectados están predispuestos a desarrollar una serie
de anomañías que dan nombre al síntoma: tumor de Wilsims (un tumor que afecta a los riñones),
Anirida (ausencia del iris del ojo), trastornos Genitourinarios (los más frecuentes son tumores que
afectan a las gónadas, testículos u ovarios) y Retraso mental. Para el diagnóstico de un Síndrome de
WAGR, deben darse como mínimo dos de las anomalías descritas anteriormente. 

El síndrome de WAGR es una entidad clínica muy rara, de la que existen muy pocos casos descritos en
la literatura.

Síndrome de Wolfram

Se trata de una enfermedad de origen genético que se caracteriza por la existencia de diabetes mellitus
y afectación ocular que se denomina técnicamente atrofia óptica. Provoca degeneración del nervio óptico
y puede ocasionar una deficiencia importante de la visión. Suelen existir otras manifestaciones
que incluyen sordera, diabetes insípida y con menor frecuencia otros trastornos neurológicos y urológicos.

Debido a las diferentes complicaciones que se producen, la expectativa de vida es limitada, el 60%
de las personas afectadas han fallecido antes de alcanzar los 35 años. Aunque su prevalencia en España
es desconocida, se ha estimado que la prevalencia en Estados Unidos es de 1 de cada 100.000 habitantes
y en Reino Unido de 1 de cada 770.00014.

DIAGNÓSTICO GENÉTICO

 

Un elevado porcentaje de las denominadas enfermedades raras (ER) tienen un origen genético;
de ahí la gran importancia que tiene para este conjunto de enfermedades
el desarrollo continuado de la genética. Se calcula que cada semana se describen cinco nuevas
enfermedades raras, de las cuales el 80% tienen un origen genético15.

Desafortunadamente, a día de hoy aún sigue existiendo un déficit importante
en el conocimiento médico y científico en cuanto a mecanismos biológicos,
genéticos y moleculares de muchas de las ER, lo que ocasiona en muchos casos
un diagnóstico tardío que puede conllevar a consecuencias irreversibles, además
de un desgaste psicológico que repercute también en su calidad de vida.

Gracias a la genética a día de hoy sabemos las causas moleculares
que explican el mecanismo de producción y fisiopatología de muchas ER.
Disponer de un estudio genético en el caso de las enfermedades
raras oculares de base genética es esencial.

En un estudio genético se identifica la mutación en el gen responsable
de la enfermedad, lo que permite desarrollar nuevos tests diagnósticos y dianas
terapéuticas para el tratamiento de estas enfermedades minoritarias.

Un diagnóstico precoz y la rápida instauración
de un tratamiento efectivo puede evitar

que se produzcan daños de forma definitiva, como
por ejemplo la ceguera irreversible.

Desde 2014, tienes derecho a un estudio genético siempre que cumplas los requisitos establecidos
dentro del Boletín Oficial del Estado (BOE).

¿Cuándo está indicado?16

 

Si tienes en tu familia personas afectadas y quieres conocer tu riesgo a padecer la enfermedad.
 

Si hay sospecha clínica de la enfermedad y el estudio genético permite:

Confirmar la causa genética de la enfermedad y conocer el gen mutado. Esto ayudará a determinar
el pronóstico y posible tratamiento de la patología.

Tomar decisiones informadas a la hora de tener descendencia.

¿Cómo puedes acceder al diagnóstico genético?

 

Habla con tu oftalmólogo para valorar juntos la opción de realizar un estudio genético en caso
de sospecha de enfermedad rara ocular.
Recuerda, es importante valorar la derivación a un especialista
y realizar un diagnóstico genético para poder recibir un tratamiento adecuado a tiempo, una mayor
prevención de la patología en descendientes y un mejor pronóstico de la evolución de la misma.

Puedes recibir asesoramiento genético por profesionales cualificados,
antes y después del análisis genético.

Existen laboratorios acreditados, públicos y privados, en tu Comunidad Autónoma
donde realizar el análisis genético.

El resultado puede integrarse en tu historial médico.