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Europa deniega un fármaco que retrasa la ceguera en mayores

Gran parte de los mayores de 70 años padecen alguna patología crónica y debilitante. Una de las enfermedades que más empeora la calidad de vida de este colectivo es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una afección multifactorial, progresiva, degenerativa y crónica de la retina que afecta a la mácula, es decir, a la parte del ojo que proporciona la visión nítida y central necesaria para actividades que requieren gran detalle, como la lectura, la conducción o el reconocimiento de las caras. En España, constituye la primera causa de ceguera por encima de los 50 años. De las 700.000 personas que la padecen en nuestro país, entre el 85 y el 90% acaba desarrollando atrofia geográfica (AG), la última fase y la más agresiva de la DMAE,en la que las células de la retina se desgastan y mueren. Una vez que se produce, ya no hay vuelta atrás, como pasa en las enfermedades degenerativas. Nunca se consigue mejorar la situación de partida, pero hay nuevas moléculas que han demostrado enlentecer la progresión de la atrofia de la retina», señala Alfredo García Layana, presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV).

Se refiere a dos nuevos tratamientos que han supuesto una revolución para estas personas en Estados Unidos, único país donde están aprobados por el momento. En el caso de la AG, consiguen enlentecer la progresión de la enfermedad en un 25%. «Un porcentaje que puede parecer modesto pero es muy relevante, ya que supone que los pacientes pueden mantener una visión que les permita independencia 10 años en vez de 2″, explica García Layana.

Esto fármacos no funcionan para todos los pacientes con AG, pero cambian la vida de un nada desdeñable 30% (en España, entre 100.000 y 200.00). Pero su llegada a Europa, se frustró a finales del pasado mes de enero. El Comité para medicamentos de uso humano (CHMP) de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) recomendó la no autorización de la primera de estas innovaciones (pegectacoplan), alegando que los beneficios ofrecidos por la molécula no sobrepasaban a los riesgos de la aplicación. El 25% de enlentecimiento de la progresión a dos años demostrado en dos estudios clínicos independientes de fase 3, que fue suficiente para merecer la aprobación de la Agencia Americana del Medicamento (FDA), no convenció a la EMA.

Por ahora la EMA solo ha denegado uno de los dos fármacos, y se encuentra en las primeras fases de evaluación del segundo (avacincaptad pegol). Sin embargo, pacientes y especiliastas no tienen demasiada confianza en que el resultado sea positivo, «ya que el mecanismo de acción y los resultados son muy similares a los del medicamento rechazado», explica Jacinto Zulueta, presidente de la Asociación Macula Retina.

Puedes leer el artículo completo aquí

Gráfico que resume la prevalencia de la DMAE

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